Dédalo era, sin exagerar, el mejor inventor que el mundo antiguo había conocido. Había nacido en Atenas, pero tuvo que huir después de matar a su propio sobrino Pérdix, un chico tan talentoso que Dédalo no soportó la idea de ser superado. Así llegó a Creta, a la corte del rey Minos, donde encontró trabajo y protección. Allí construyó maravillas que dejaban a todos con la boca abierta: la vaca de madera para la reina Pasífae, el famoso Laberinto para encerrar al Minotauro, y salones de baile para la princesa Ariadna.
0%
Lo Perdido y lo Hallado·2/5·1′

The place
Knossos - Palace of King Minos & the Labyrinth
Dédalo e Ícaro — El vuelo desde Cnosos
El padre que no pudo salvar a su hijo del cielo
Mythological EraKnossos - Palace of King Minos & the Labyrinth
Moraleja de la historia
“El genio crea, pero toda creación tiene su precio. La misma idea que te libera puede destruirte. Ícaro no cayó por falta de habilidad, sino por exceso de alegría.”
Personajes
D
DaedalusI
IcarusK
King MinosFuente
Ovid's Metamorphoses (Book 8), Apollodorus's Bibliotheca, Pausanias's Description of Greece