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Dioses y Monstruos·3/5·3
Photograph of Knossos - Palace of King Minos & the Labyrinth

The place

Knossos - Palace of King Minos & the Labyrinth

Europa y el Toro — Así empezó Creta

La princesa que Zeus robó cruzando el mar

Mythological Era (before Minos)Knossos - Palace of King Minos & the Labyrinth

Mucho antes de que existiera el palacio de Cnosos, mucho antes del Laberinto y del Minotauro, la historia de Creta empezó con una princesa fenicia llamada Europa. Era hija del rey Agenor de Tiro, una ciudad costera en lo que hoy es el Líbano, y su belleza era tan famosa que los rumores cruzaron el mar y subieron hasta el Olimpo. Zeus, el rey de los dioses, la vio y quedó obsesionado. Pero sabía que si se presentaba en su forma divina, Europa saldría huyendo. Así que ideó un plan.

Se transformó en un toro. Pero no en un toro cualquiera: era la criatura más hermosa que había pisado la tierra. Blanco como la nieve, con los flancos relucientes como mármol pulido, los cuernos curvados como lunas crecientes y unos ojos profundos y mansos. Este animal apareció en la playa cerca de Sidón, donde Europa y sus amigas recogían flores junto al mar.

Las jóvenes vieron al toro y quedaron fascinadas. Parecía totalmente dócil: su aliento olía a azafrán y se tumbó con calma entre la hierba. Europa se acercó y acarició su costado brillante. El toro le lamió la mano con suavidad. Ella se rio, le trenzó guirnaldas de flores en los cuernos, y el animal inclinó la cabeza como rindiéndose. Entonces Europa hizo lo que cambiaría su vida para siempre: se montó sobre su lomo.

En ese instante, todo cambió. El toro se levantó y caminó hacia el mar. Antes de que Europa pudiera bajarse, ya estaba entre las olas. Antes de que pudiera gritar, nadaba con una fuerza imposible, cortando el Mediterráneo como un barco a toda vela. Europa solo pudo agarrarse a sus cuernos mientras la costa de su tierra desaparecía detrás. Ninfas del mar salieron a escoltarlos. Poseidón mismo calmó las aguas. Delfines saltaban a su alrededor como en una procesión divina.

Después de cruzar todo el mar, el toro llegó a la isla de Creta, a un lugar llamado Gortina. Allí, bajo un enorme plátano cuyas ramas daban sombra como un techo, Zeus dejó caer su disfraz. Se mostró en toda su gloria divina. Europa comprendió que quien la había llevado no era un animal, sino el mismísimo rey de los dioses. Y allí, bajo aquel árbol, se convirtió en su amante.

Dicen que no hay dos sin tres, y Europa le dio a Zeus exactamente tres hijos que marcarían la historia. El mayor fue Minos, que se convertiría en el legendario rey de Creta, constructor del gran palacio de Cnosos y gobernante del imperio marítimo más poderoso del Egeo. El segundo fue Radamantis, famoso por su sentido de justicia, que tras morir se convirtió en juez del inframundo. El tercero fue Sarpedón, que fundó su propia dinastía en Licia, en la costa de Asia Menor.

Zeus no podía casarse con Europa — ya estaba casado con Hera, y los celos de Hera eran legendarios — pero la honró con tres regalos extraordinarios: Talos, un gigante de bronce que patrullaba las costas de Creta para protegerla; Lelapso, un perro de caza que jamás fallaba; y una jabalina que siempre daba en el blanco. Luego entregó a Europa en matrimonio a Asterión, un rey cretense que adoptó a sus hijos divinos como propios.

Así nació la dinastía real de Creta: del deseo de un dios y del coraje de una princesa. Y el continente que hoy llamamos Europa lleva su nombre no por accidente, sino como recuerdo eterno de una joven que se subió al lomo de lo desconocido y acabó fundando un mundo nuevo.

Moraleja de la historia

Los dioses toman lo que quieren, pero lo que toman se convierte en cimiento de civilización. Europa fue robada, pero se volvió madre de reyes y dio su nombre a un continente entero.

Personajes

E
Europa
Z
Zeus
M
Minos
R
Rhadamanthys
S
Sarpedon
K
King Agenor

Fuente

Ovid's Metamorphoses (Books 2-3), Apollodorus's Bibliotheca, Moschus's Europa, Herodotus's Histories