Corría el año 840 y un gobernante llamado Wahsudan cazaba en las montañas al sur del mar Caspio, en una zona de Irán tan escarpada que ni los ejércitos árabes habían logrado someterla. Entonces vio algo que le cambió la vida. Un águila enorme se dejó caer desde el cielo y aterrizó sobre una lámina de roca que se alzaba doscientos metros sobre el valle. Wahsudan miró esa roca — acantilados por tres lados, un solo acceso estrecho, un río abajo — y lo entendió todo. El pájaro acababa de mostrarle dónde construir una fortaleza inexpugnable.

The place
Alamut Castle
La lección del águila
Un águila eligió la roca, un nombre predijo su destino, y una mujer en una mula lo redescubrió todo
Moraleja de la historia
“Las grandes lecciones no siempre vienen de los sabios. A veces vienen de un águila eligiendo dónde posarse, de un nombre que llevaba escrita la fecha de su propio destino, y de un valle tan bien escondido que el mundo tardó siete siglos en volver a encontrarlo.”
Personajes
Fuente
Ibn al-Athir, al-Kamil fi'l-Tarikh; Ata-Malik Juvayni, Tarikh-i Jahangushay (c.1260); Freya Stark, The Valleys of the Assassins and Other Persian Travels (1934); Peter Willey, Eagle's Nest: Ismaili Castles in Iran and Syria (I.B. Tauris, 2005); UNESCO World Heritage Tentative List, 'Cultural Landscape of Alamout' (2007); Hamideh Chubak, Alamut archaeological reports (2004); Encyclopaedia Iranica, 'ALAMUT'