En el año 32 de nuestra era — la misma década en que crucificaron a Jesús a las puertas de Jerusalén — un grupo de sacerdotes terminó de levantar en el desierto sirio el templo más ambicioso que su mundo había conocido. Lo dedicaron a Bel, el Señor del Universo, un dios supremo que tomaba algo del babilónico Marduk y algo del griego Zeus pero que era otra cosa. No reinaba solo. A su derecha, el dios del sol. A su izquierda, el de la luna. Tres dioses, un solo cielo.

The place
Palmyra
El Templo de Bel — De los dioses al polvo
La historia del mayor templo en la encrucijada de civilizaciones: consagrado bajo Tiberio, convertido en iglesia, reconvertido en mezquita y reducido a escombros en segundos en 2015
Moraleja de la historia
“Un edificio que sobrevive dos mil años de conquistas, conversiones y abandono no es destruido por quienes odian la belleza, sino por quienes temen lo que la belleza revela: que antes de sus certezas existieron otras, y que la capacidad humana de asombro es más antigua y más resistente que cualquier pretensión de verdad absoluta.”
Personajes
Fuente
Seyrig, Henri; Amy, Robert; Will, Ernest. Le Temple de Bel a Palmyre, 1968/1975; Teixidor, Javier. The Pantheon of Palmyra, 1979; UNOSAT satellite imagery analysis, August-September 2015; UNESCO World Heritage Site inscription, 1980; Gawlikowski, Michał, excavation reports on the Temple of Bel; Browning, Iain. Palmyra, 1979