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Coronas y Conquistas·2/3·2
Photograph of Thermopylae - The Hot Gates

The place

Thermopylae - The Hot Gates

Leónidas y los 300 — La última batalla

El rey que eligió morir de pie

480 a.C.Thermopylae - The Hot Gates

Cuando Esparta consultó al Oráculo de Delfos sobre la invasión persa, la respuesta fue brutal: o Esparta sería destruida, o uno de sus reyes tendría que morir. Sin rodeos, sin escapatoria. Leónidas, uno de los dos reyes de Esparta, entendió el mensaje perfectamente. Y en vez de huir de la profecía, decidió cumplirla él mismo.

Eligió a 300 espartanos como guardia personal, pero no escogió a cualquiera. Cada uno de esos hombres tenía un hijo vivo que pudiera continuar su linaje. Todos sabían que no volverían. Sus familias lo sabían. Era un viaje sin retorno. Y como la fiesta religiosa de las Carneas prohibía marchar a la guerra, Leónidas los llevó como «escolta personal», esquivando así la ley sagrada.

En el estrecho paso de las Termópilas, 7.000 griegos se prepararon para frenar al ejército más grande que el mundo había visto. Durante dos días, oleada tras oleada de soldados persas se estrelló contra el muro de escudos y lanzas espartanas. Dicen que a la tercera va la vencida — pero para los persas, cada intento era peor. Incluso los Inmortales, la guardia de élite de 10.000 soldados del rey Jerjes, fueron rechazados.

Al tercer día, todo cambió. Un pastor local llamado Efialtes, cegado por el oro persa, reveló un sendero oculto en la montaña que permitía rodear a los defensores. Cuando los guardias griegos en ese camino fueron aplastados, Leónidas supo que el final había llegado.

Ordenó al grueso del ejército griego que se retirara. Pero 300 espartanos y 700 tespios se negaron a irse. Los espartanos se quedaron porque su ley les prohibía retirarse. Los tespios se quedaron porque su ciudad, Tespias, estaba justo en el camino de los persas — si caía el paso, lo perdían todo.

La batalla final se libró alrededor del cuerpo de Leónidas después de que el rey cayera. Los espartanos cargaron cuatro veces contra los persas para recuperar su cadáver. Cuando sus lanzas se rompieron, pelearon con espadas. Cuando las espadas se quebraron, pelearon con las manos y los dientes. Ningún espartano se rindió. Murieron en la colina donde hoy se levanta el monumento, sepultados bajo una lluvia de flechas.

Leónidas sabía desde el principio que marchaba hacia su muerte. Eligió morir para que Esparta viviera. La profecía del Oráculo se cumplió: un rey espartano cayó, y por eso Esparta sobrevivió.

Moraleja de la historia

El verdadero valor no es no tener miedo, sino decidir que hay algo más importante que el miedo. Leónidas eligió el deber sobre la vida, y su sacrificio salvó a una civilización entera.

Personajes

R
Rey Leónidas
J
Jerjes
L
Los 300 espartanos
L
Los 700 tespios
E
Efialtes

Fuente

Herodotus's Histories (Book 7, chapters 201-228), Plutarch's Sayings of the Spartans, Diodorus Siculus's Bibliotheca Historica